2 de enero de 2008

En Horas Habiles

Guardar silencio, a veces deberia guardar silencio,
callar lo que veo, lo que escucho, voltear la cara y no darme cuenta,
volver a mis oidos ciegos y a mis manos mudas,
a mi lengua un trapo y a mi corazon de marmol,
tendria que atar mis pasos, quemar mis ojos,
pero resulta que no puedo,
no vivo por pasar el rato, ni acumulo ideas para ser mas sabio,
ni me grabo lo que escucho para repetirlo solo, siempre a solas, bien alto.

Pelee con algunos por lo que hago,
un dia crecieron notas de mis dedos y otros fueron los que las tocaron,
me propuse extrañar tan solo en un horario,
hablo de amor porque lo busco, intento comprenderlo y no me es facil,
evito la intelectualidad tanto como puedo,
y me aburro como nunca por quien me toma por eso.

Pasa que no estoy listo, nunca estoy listo
y todo me sorprende y todo me provoca,
me extrañan tanto los aplausos como los abucheos,
yo no espero otra cosa que no sea entendimiento,
dejar una semilla curiosa que germine con el tiempo.

Estoy jugando, es cierto,
pero es que alguien se robo mi infancia cuando todavia era mia
y no por eso crezco y no por eso grito,
grito porque me divierte ver saltar asustados a mis delirios.

A veces cuando salgo, camino un largo rato sin rumbo fijo,
me detengo en los jardines, me siento en las banquetas y fumo un poco,
mientras escribo mentalmente cosas que luego me olvido.
Esa es mi vida, cazar ideas, soñar despierto y casi siempre hablar dormido.

Y de vez en cuando, cuando estoy de suerte, hablar contigo...

-Edel Juarez
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