23 de octubre de 2008

AMIGOS

Esa tarde el no tuvo mucho, se sentó como siempre, pidió una cerveza como siempre y encendió un cigarrillo... El tipo al otro lado de la barra tomose la libertad de preguntar "¿espera a alguien, amigo?"

Respondió asintiendo con la cabeza y siguió pensando:

"Somos nosotros los locos... No puede ser de otra manera... El tipo que veo pasar todos los días por la ventana de mi oficina no puede estar loco. Es cierto que pasa hablando solo, cantando, bailando, desaliñado, sucio... Pero, que no nacimos desnudos? Que no llegamos al mundo solos? El no necesita un amigo para contar sus penas, no necesita música para cantar, ni una pareja para bailar, no tiene complejos. Los prejuicios nos hacen vestirnos, y aun peor, buscar vestirnos mejor que cualquiera. Esa falsa moral con que nos educaron es la que provoca que si cantamos por la calle, o bailamos, no importa cuanto nos guste, se piense automáticamente que estamos locos."

El bar tender insistió "¿la misma persona que espera todas las tardes?"

Respondió asintiendo con la cabeza y siguió bebiendo:

"Solo una cerveza... Si vuelvo a casa oliendo a alcohol lo mas probable es que tenga problemas... Que mi mujer piense que tengo un problema... Que mis hijos crean que estaba con alguien mas."

Termino su cerveza, apago el cigarrillo y saco un billete... Al dárselo al bar tender dijo "sigo esperándola, igual que todas las tardes. E igual que todas las tardes sigue sin saberlo y no vino. Tal vez si tuviera esposa e hijos a quien regresar cuando vuelvo a casa, no tendría que sentarme aquí"

El tipo le respondió asintiendo con la cabeza y siguió trabajando...

Estrecharon manos como lo habían hecho ya por tres años, casi a diario.

"Cuidese, que tenga buena tarde"

Respondió asintiendo con la cabeza y siguió caminando...
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