22 de junio de 2009

Carta a mi ex-esposa.

Hola, cielo:

Si te molesta que te llame asi, detenme, aunque no me detendre porque es una carta, no una conversacion, pero diviertete.
Directo al punto, sin vueltas, Que cobardia la tuya. Y hablo de esto porque se y como se, puedo. Mira que no aceptarte como una persona triste... Debe ser horrible despertar con tu tristeza y tener que pintarte una sonrisa y pintarte la cara para acompañar tu "alegria" y escoger la ropa para el dia, ropa alegre, que ilumine, que resalte, tal vez un escote pronunciado y una falda, o el pantalon pegado que a tu culo le va tan bien. No puedo imaginar lo terrible de tu tortura al pasar un dia con tus amigos, o una noche. Bebiendo, cantando, bailando, sonriendo, carcajeandote, pera llegar a casa y sufrir y llorar por la tristeza, el vacio que te llena en esos minutos antes de dormir, debe ser abrumador. Sobretodo por estos dias de lluvia.

Pero, cariño, es tan agradable estar aqui sentado, lleno de tristeza por tu espacio vacio, por el hueco de mi pecho. La tristeza no es una condena, es una maestra. No una de las guapas, pero si una de las mejores. Ser feliz? Eso dejaselo a quien ya no tenga que pasar por dificultades, a quien decida que luchar ya esta de mas porque tiene lo que queria, y entonces, que aventura, que aprendizaje, que sentido tiene la vida?
Mirame, por ejemplo, ganando poco dinero al mes, sin carro, en una ciudad que no es la mia (y no se cansa de repetirmelo cada que me emborracho y no se como volver a casa, cada que pregunto que camion me lleva adonde tengo que ir), sin mi familia, amigos o esposa, triste, y aun asi tranquilo, luchando, sudando por lo que decidi, viviendo con gente a la que apenas conozco, una aventura cada dia.

Por hoy, eso le da sentido a mi vida, hacer lo que decidi, sobrevivir, agradecer cada comida, cada camel, cada faro, cada hora en un ciber-cafe para poder publicar textos como este. Tengo tres satisfacciones muy grandes en las dos semanas que llevo viviendo en la playa:
1) Ya termine de leer 2 libros y tengo en proceso de lectura otros 3.
2) He estado escribiendo como loco.
3) Hugo, uno de los muchachos con los que vivo, tomo mi ejemplo y esta leyendo tambien. Ya casi termina un libro y, mientras escribo, esta leyendo una biblia que le pase.

Acepte que soy una persona triste y eso me esta dando grandes frutos.
No lo recominedo (lo de ser triste), no lo deseo a nadie y no planeo vivir asi, pero ahora mismo, esto soy y no finjo, ni me pinto sonrisas falsas, ni salgo con putas que llenen tu espacio un par de horas al dia.
Por el momento estoy demasiado solo como para pensar en el amor*
Querida, es tan simple vivir sin preocuparte por "que van a pensar si hoy decido no sonreir, si acepto y demuestro que soy triste?"

La paz mediocre que encontraste al tener un par de aduladores con carro y alberca que te besan y tocan y besas y tocas y pagan la cuenta, no es paz, es el inicio del camino que no tiene regreso del que te hable ayer, que es comodo, si, pero no lo que de verdad deseas, te conozco, recuerdas?
Yo encontre esa paz en este escape, en aceptar y ser triste, y esta paz, compañera, esta paz es de verdad.
Ruego por que estes bien, que encuentres quien complete tu existencia, que seas feliz. Pero no sin antes, nunca sin antes ser triste, porque de ser asi, de encontrar la felicidad con ese alguien sin ser triste primero, repetiras condenadamente, la misma historia, una y otra vez.

Si alguna vez te di un buen consejo, sin critica o ataque, es esta vez: se triste, pingüi, asi reconoceras la felicidad al verla y la veras directo a los ojos y te dira "bienvenida".
Con esto, princesa, presento mi renuncia, mi resignacion, mis respetos y con todo mi dolor, mi despedida.

Que seas muy triste, para que seas muy feliz.

Un abrazo fuerte, un beso grande.
Te amo.

-Alfredo Pineda

*Paulo Coehlo; Once minutos
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