21 de junio de 2009

Mar abierto

Escuche el crujir de un hueso.
-Clack
Es esta perna que no puedo evitar mover.
Huele un tanto a mar, un tanto a sangre.
-Clack, clack
Sono dos veces mas, no puedo moverme.
Una ola de letras, entre este mar de paginas me levanto, me llevo y me estampo en el librero, arrecife artificial que divide el oceano de este cuarto.
No hay nadie cerca, mi mesa de noche es un salvavidas, pero esta muy lejos.
-Clack
Esa es mi cadera, seguro, o la otra pierna.
No se. Lo que si se es que me hundo y nada hay que me salve.
Trago y escupo parrafos enteros, letras, comas, puntos,
dieresis, Blancornelas, Villaurrutia, Neruda, Ibargüengoitia.
Mi nariz apenas sobresale. La marea sube de a poco.
-Clack, clack
Este mar pesa demasiado. Casi escucho a los demas diciendo 'querias nadar no?' entre sonrisas burlonas.
-Clack
Esperen a que salga...
-Clack, clack
Si salgo...
-CLACK
Relajado, dejo de luchar, cierro los ojos.
Me rindo. Me dejo llevar a su ir y venir.
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