17 de julio de 2009

SO LONG

Escribi:

Me niego a aceptar que soy un imbecil enamorado de la vida.
Me niego a aceptar que soy un romantico.

-No te niegues, solo disfrutalo. -dijo ella al leerlo.

No me gusta aceptar cosas en las que no creo.

Tirados en la playa. Ella podria estar en cualquier lugar mas interesante; un cafe, su casa, algun bar con amigos. Sin embargo estaba ahi, conmigo, a la orillita del mar.
Entonces dijo algo asi como: "los de Guadalajara insisten en ver el mundo gris y feo". Y yo escribi:

No todo es feo y gris. De ser asi, esto no estaria pasando.

Y al siguiente dia, simple y estupidamente, me despedi de ella. Con todo mi enamoramiento, vi sus lagrimas y no las compre, no eran verdad.

Eran lagrimas de alguien que no quiere estar sola en la tarde, no de alguien que este enamorandose de ti, tanto como tu de ella.


O por lo menos, no de alguien que fuera a aceptar que esta tan enamorada de ti como tu de ella.




Y tan asustada como tu.
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