17 de septiembre de 2009

Cambios.

Los tiempos cambian: Homero tiene e-mail y yo canas.
Hector tiene un negocio y un carro y yo una panza y un tatuaje.
Mi ex-cuñada tiene un hijo y yo una sobrina nieta; a los dos me muero por conocerlos.
Ya quedaron atras los tiempos en que Homero trabajaba en DOS solo presionando la tecla "Y", y Hector era el que todos traian de bajada en la prepa, y "la gorda" era una niña, y si alguien hubiera dicho que seria mama tan joven, todos nos hubieramos reido mucho.

Y yo.

Entonces quedo yo, al que calculaban 16 a los 21, al que respetaban por una fama falsa, en cuya invencion y difusion el no tuvo nada que ver; el que vivia enmascarado, hoy sale a la calle con una sonrisa, arriesga la imagen, no le da miedo quedar como imbecil -al fin y al cabo, no lo es- canta como si estuviera loco.

Y es que esta loco.
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