27 de septiembre de 2009

Yo creo por eso no llueve

Estando yo sentado en la estacion Juarez del tren ligero hace un par de semanas, donde por cierto habia una exposicion de fotos -la mayoria malisimas- de cosas que pasan en el tren de forma cotidiana, me encontre una cosa muy curiosa:
Habia una bola de chavitos -con una chamaquita buenisima- de esos que ahora se conocen como gays, pero que pa mi, son jotitas, con todo mi respeto y cariño, parados todos muy felices en su cotorreo, cuando justo por donde estaban parados, entran dos cabrones tipicos de la cultura del maiz y la banda el Recodo: texana, fajo pitiao, botas picudas, pantalones vaqueros apretaos, apretaos, camisa con imagenes del rodeo y botones de huesito, bigotudos y con caminado de extra en pelicula de los alamda, de esos que parece que bailan cumbias cuando caminan.

Entonces, ya ven que ni son escandalosas, ¿no?
Empiezan a hablar las jotitas y a moverse y a bailar y cantar y su amiga fascinada y yo babeando por la amiga; y uno de los tipos -de los botudos- parado frente a mi, se acaricia el bigote varias veces pa verse mas macho, le levanta la ceja a su amigo y con los ojos le señala a aquellas, se moja los labios, mueve la cabeza en señal de desaprobacion y dice la frase mas interesante que he escuchado:
"Tan chiquitos y tan putos... yo creo por eso no llueve"
¡Tendrian que haber estado ahi para ver mi cara! Obviamente solte tremenda carcajada que retumbo en todo el anden y los botudos -notando el motivo de mi risa- soo se dieron vuelta a esperar, como si tuvieran que enseñar el dedo para que se parara el tren.

¡De veras que que mochos son en Guadalajara!
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