20 de octubre de 2009

Vino tinto

Humo de cafe y cigarro, del otro lado de la mesa esta sentada soledad y tiene una mirada que mata; la chica de la otra mesa, una mirada que come.
Soledad trajo a miedo con ella y se rien de mi. Hace mucho que no me preocupa su opinion. Los dos son unos idiotas y me canse de escucharlos hace ya unos meses.
A mi lado hay una pareja abrazandose, hablan del novio de ella... pobre, seguro piensa que salio con sus amigas. Y ellos se abrazan de nuevo.
He sido los dos, el amigo que la apoya en los problemas y la salva, y el novio que resulta ser el problema. Hace mas tiempo aun que no se de ella.
No soy poeta, soy escritor y eso es mas riesgoso que practicar deportes de contacto en una jaula con cocodrilos. La noche es peligrosisima cuando escribes.
Soledad y miedo ya no me afectan, pero no logro ignorar a nostalgia y a vida sin ella.

Ojala que sea muy feliz y no me recuerde, ¡por Dios! Que no me recuerde y no me busque... Cada que lo hace me revive solo para matarme de nuevo.
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