3 de enero de 2010

Nunca fui a la playa de mayo

Hubo un tiempo en el que se podria decir que no hice nada laboralmente; me dedique a dar largas caminatas por la playa escuchando musica, sentarme a ver las olas, nadar en el oceano, tomar cafe y enamorarme cada dia mas de la mujer que me lo servia. Sus ojos tenian un poder, o acaso era su sonrisa.
A veces me iba antes de que ella cerrara el local porque llegaba su amigo al que yo no le caia bien. Cuando no, yo cerraba con ella y la veia salir con su bolsa de basura y regresar con los anuncios que su hermano, Tony y Gus ponian en la mañana afuera de la plaza.
De no haber sido por mi forma de vestir -traten de ser elegante-sport en la playa a 40 grados o mas-, pude haber sido todo un conquistador en serie.

Una noche me sente afuera de la bodeguita del medio y alguien me llamo "negro", las chicas que caminaban con el tipo voltearon coquetas y sonrientes; al ver mi ropa y mi barba sus miradas se fueron de largo.
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