13 de septiembre de 2010

Bebiendo

Sea esta entrada leida con el siguiente fondo musical.


Ella estaba en el dilema mas grande de su vida.
Dos amores.
Encrucijada maldita que no puede entender que a veces se ama sin quererlo a dos amores... entonces hace que decidas rapido. De pronto te pone en ese punto en el que no hay mas hacer el amor un dia con uno y al siguiente salir con el otro a ser romantica. De ser esposa a novia a madre a amiga de ambos, pasar a ser solo la sombra de lo feliz que fue en ese momento.
Hoy sentada frente a la ventana. El la observa y sabe lo que esta pensando, lo que esta pasando. No esta contento pero el mismo puso las cartas sobre la mesa y ahora tiene que jugar con su decision hasta el final. Y no tiene un buen juego para la apuesta que hace, pero pretende que si.
El pequeño departamento a las afueras de la ciudad es aun mas estrecho, tanto que los sentimientos se raspan al pasar entre las paredes. Y ella... ella esta viendo caer la lluvia, y el esta mirandola desde el sofa.

La tension de la pregunta en la lengua. La sangre ya derramada antes de clavar la daga en su propio corazon. El llanto y el dolor de no necesitar nada de lo que se tiene. La boca de el se tensa, sus manos sudan y rompe el silencio.

-¿Estas pensando en el?
-Si.
-Seguro que esta bien y es feliz, siempre supo manejar las perdidas de amor. Es un tipo duro.
-No entiendes.
-Se lo que te digo, mujer, el esta bien. Fuimos los mejores amigos por muchos años y lo conozco, apuesto a que habra olvidado ya todo y sera feliz bebiendo whisky y fumando como si tuviera un hijo en la carcel.
-¡No es eso lo que me preocupa, se que pierde y gana el amor al mismo tiempo que respira y que es un tipo duro y que se ahoga en whisky y se olvida del dolor! ¡No me preocupa que me haya perdido!
-¿Que te preocupa entonces?
-Que te perdio a ti... eso es irreparable.
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