6 de octubre de 2010

En la cama (del otro lado)

Cuando volvi al cuarto, estaba tan vacio de mi, o tan lleno de el.

No se porque lo bese... estaba con su novia y yo estaba con el idiota en turno. El whisky se me habia subido igual que el calor y este idiota tenia intenciones de subirsme tambien, pero yo no dejaba de verlo a el.
Estaba vestido raro; saco con jeans, tennis, una camisa arrugada, y tenia un look desaliñado encantador, barba de 3 dias, 2 aretes, un tatuaje en el pecho que no logre distinguir bien sino hasta que le arranque la camisa... en fin, que no era nada guapo pero si tan atractivo.
"Necesito un cigarro", dije para salir del bar y con una sonrisa lo invite a seguirme... y lo hizo.

De hecho, necesito uno ahora. No dije nada. Solo llegue y ¡boom! le salte encima, no supo que paso. No habia nadie al rededor y empezamos a acariciarnos sin importar los cigarros fumandose solos, la falta de nombres o si habia o no camaras de seguridad. Sus caricias se subieron de tono o se bajaron por mis caderas. Hasta que dije "vamonos de aqui", me acomode el vestido y entre a despedirme... ¡de ella!

Despertar con 30 llamadas del idiota en mi celular, sola en la cama, con una botella a medio tomar de whisky en el piso y una nota en el espejo con un "gracias" que no voy a quitar por un par de dias, es tan raro que el cigarro no me sabe.
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