6 de octubre de 2010

En la cocina

Entonces la niña, sentada junto al que supongo era su novio, me tira la mirada mas sucia que me hayan tirado en meses.
Baila y me esta mirando, de vez en cuando sus manos acarician su cuerpo pero su mirada no deja de estar clavada en mi.
Sale a fumar y pienso que es mi oportunidad, puedo dejarlo todo por esos ojos. Cuando pasa junto a mi por el pasillo me hace una señal con una sonrisa.
Le digo a la mujer con la que estoy que ahora vuelvo... pero se que no voy a hacerlo.
A mi edad, que es muy poca, estas oportunidades se atrapan por el cuello y uno se cuelga de ellas, sin importar el riesgo que se corre, incluso el de encontrar la casualidad de tu vida.
"La casualidad de tu vida" ¿donde escuche eso?

No se que paso despues, solo desperte y sali discretamente para llegar aqui, y pase la mañana contandote esto a ti, intentando reordenar el rompecabezas de la noche anterior para entender que paso. Es menos dificil contarselo a alguien que no conozco... "no se que paso ayer".

Recuerdo que me miraba, y como me miraba y que me beso instantaneamente sin decir nada, no guardamos composturas, no hubo nombres, nada mas que pasion. "Pasion". Como disfruto esa palabra. Le deje una nota en el espejo y sali corriendo. Yo no hago esto, yo no soy asi. En serio.

Pero lo hice... y permitame decir, señor vaso medio lleno de nosebienque, que fue una velada inolvidable.
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