1 de noviembre de 2010

Y yo ni cama tengo

Hablando quedo a tu oido:

Estoy empezando a pensar que en lo fugaz e imposible esta lo bueno de todo esto... debo aceptar que por un momento -como siempre me pasa- llegue a pensar que podriamos ir mas alla y que esta vez estaria bien. Me he dado cuenta de cuanto daño me encanta hacerme a mi mismo solo para exprimirme cada letra de lo que escribo y que duela al leerse...

No puedo tener una relacion normal porque no soy normal, porque atraigo a mujeres con problematicas que esperan que resuelva, con novio, que se "enamoran" de la imagen que se pintan de mi y no de mi... en fin, que me enamoro de mujeres inalcanzables.

Lo despreciable de mi, mujer, es que lo disfruto. Me encanta tener la certeza de que ni por un segundo podre retener a tal o cual mujer a mi lado. A fin de cuentas, me dijo Beto, es lo que genero a mi al rededor: amigos pocamadre, amigas geniales, mujeres facilmente decepcionables.

Siempre es mas facil ser engañado por alguien a quien amas, decia Moliere. Y como yo amo el mundo, amo el momento, abro todo en un segundo y salgo engañado en un segundo.

Y entonces resuelvo -citando a Garcia Marquez-, "ningun lugar en la vida es mas triste que una cama vacia". Y yo ya ni cama tengo... tengo un sofa con huellas de cuerpos femeninos, espacios vacios, mares de amores, el rojo de un corazon que nunca fue tan rojo, el cabello de otro color para volver a gustarme, el cepillo de dientes que busco refugio aqui y termine botando a la basura, lo inocuo de la espera de años platonicos para verme una sola vez, cogerme y desaparecer, besos furtivos, engaños a maridos, comidas que terminaron en besos...

Lleno de ellas. De recuerdos de ellas. Vacio, pues...
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