4 de enero de 2011

Cafecito

Tomese un cafe conmigo, ande. Solo uno. Tal vez dos. Relajese un poco.
Deje de jugar con el cabello que nada bueno sale de esas señales.
A discrecion, pero coquetee libremente si asi lo desea, si le nace.
Me encantaria que dejara de hablarme de su pasado y empezara a pensar en hoy.
Salgamos para fumar un poco. No soporto una mirada asi sin un cigarro.
No, no deje de sonreir y cuenteme del internado. De la sangre. De los dolores.
No quiero entender sus secretos ni desenmarañar lo que ha vivido para saber quien es.
Quiero saber por estar cerca.
No pido mucho, ¿sabe?  un par de besos tal vez, la musica que vive en su cabello y las ganas de querer que tenga enredadas en sus dedos.
No me mori ni tengo enfermedades terminales. Aun no.
Espere, no se levante. La lluvia ni empieza, apenas son un par de gotitas.
Ademas me gusta mojarme asi, acompañado. No hay nada mejor que un beso bajo la lluvia, ¿sabe? Aunque no habra beso aqui.
Caminemos. Vea las caras desconocidas que no saben siquiera que estamos conociendonos. Paseando. Pasando juntos. A pesar de habernos conocido hace tantos años.
Abra el carro, vamos a sentarnos y escuchar musica. Nada mejor que Incubus para una tarde que asi como asi se vuelve noche. Enredados en hablar de aqui y de alla.
¿Sabe? podria atacarla en este momento, aunque no se si sea correcto. Me quedare mis ganas para un par de años mas. A menos que usted rompa antes este silencio de besos que me quema.
Se que es tarde y tiene que irse. Solo dejeme acercarme un poco mas. Quien quita y rompo yo el silencio y la ausencia y le arranco eso que trae mi nombre en sus labios y le quito de la lengua el sabor a tardes sola en su cuarto leyendo libros.
Aunque no espere mucho de mi. Ya no recuerdo como se ataca desde este angulo.
Voy a volver a casa pensando en usted. Que no en nosotros, no confundir. Hace mucho que deje de pensar en un nosotros para pasar las tardes pensando en la otra parte. Que me falta tanto ahora mismo.
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