22 de febrero de 2011

Milnovecientosytantas...

Hace ya muchos años, un hombre decidio pasar el resto de sus dias con una mujer. Una mujer con dos hijos. Trabajo duro para que nunca les faltara nada tanto a su mujer como a los dos hijos que tomo por suyos casi desde el primer momento, a pesar de lo dificil de la situacion nunca falto hogar, ropa limpia y comida en la mesa. Luego de un tiempo tuvieron una niña juntos, la felicidad para el y la gloria para ella.
El hombre trabajo mas duro porque nada faltara en su hogar. Como hijo de una generacion un tanto deforme, se perdio en tentaciones y situaciones consideradas inmorales... pero su mujer estuvo siempre cerca para sacar a los demonios de su vida. Y asi fue... tal vez sin su ayuda el tambien hubiera cambiado para ser mejor por su familia, pero sin ella el proceso podria haber sido menos exitoso y mas tardio. Ambos dedicaron un gran esfuerzo en educar a la familia sin diferencias, a los niños como hermanos, al padre como padre.

Al llegar el segundo hijo de la pareja, nueve años despues de haber nacido su hija, trabajo aun mas fuerte... en una epoca dificil para personas sin preparacion en este pais, hizo hasta lo imposible para que su familia se mantuviera como tal. Esta de mas mencionar el apoyo que dio a todos por igual, pero cabe destacar lo menospreciado del esfuerzo. Al pasar los años... al pasar muchos años, los dos niños se hicieron hombres, la niña una mujer y el mas pequeño un personaje caricaturezco, siempre imparcial y neutral, que servia como mediador en los asuntos de la familia.

Los dos hombres, adultos y con vidas hechas ya, decidieron que era momento, al rededor de sus 40 años, de revivir ese vinculo perdido con su padre biologico, que un dia desaparecio de sus vidas sin dejar rastro, y toda la familia que no les habia pertenecido por tantos años. Olvidando, con la tranquilidad de quien olvida por completo, al hombre que hizo hasta lo imposible, en esfuerzos menospreciados, porque jamas faltara nada en su juventud, por educarlos y por mostrarles que la familia no esta en la sangre.

La pareja habia sido capaz de mantener un nucleo familiar abierto a casi cualquiera que se acercara con un problema. Incluso a sus hijos que conseguian dejar viva, todos por igual, la imagen de la disfuncionalidad que es natural en toda familia.

Despues de carceles, de golpes, de abandonos, de dar refugio en los problemas, de gritarse y callarse y dolerse unos a otros, la familia quedo esparcida; el hombre y la mujer con partes de corazon hechos mierda y los hermanos divididos por nosebienque.



Fueron hermanos mayores, fueron ejemplos, fueron amigos y hoy, con mis viejos ya viejos, no puedo entender lo que esta pasando y en que punto se perdio todo. No intento poner a mis padres como unos heroes sin fallas, seria estupido porque es imposible. Pero si apelo a la razon y al sentido comun para que los orgullos no hagan estragos cuando haya que despedirse para siempre, que es inevitable.




No sabia como se escribe un cuento que hable de realidades propias tan enormes, resumiendolas en pocas lineas, hice lo que pude y se que este no es un buen texto, pero tengo dos pedazos de corazon vacios, no por mi, sino por lo que sufren ellos, y escribir asi no es nada facil.
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