10 de octubre de 2011

Carta a mis hermanos mayores:

El camino ha sido cansado y doloroso hasta este punto donde estoy parado, pero ha valido la pena. He leido muchos libros y escrito un par mas, que nunca fuueron publicados, solo por diversion. Tambien me he creado un criterio interesante y amplio, en el cual puedo distinguir lo bueno de lo malo. A los 7 u 8 años me preguntaba si alguna vez iba a ver hecho realidad eso de dar un primer beso.
He tenido hermanos, padres, amigos, conocidos, novias, aventuras... he bebido hasta el cansancio y llorado un poco mas, me he metido drogas, he jugado con mi vida al filo de la navaja, he estado listo y resignado a morir.
Me ha crecido barba y canas, engorde y perdi muchas peleas, pero gane otras y hay un balance. Que esta bien, digo.

Mis padres se esforzaron en educarme de un modo que, al crecer, yo decidi que no me gustaba y me reeduque a mi modo: liberal, medido pero irresponsable. A los 15 no sabia si algun dia iba a conocer a una mujer que me quitara lo quintito.

Ya mas grandecito, empece una relacion con mis hermanos, que eran, para mi, idolos y ejemplos, me apoyaron en todo, me pendejearon, me enseñaron, me dieron a probar desde lo mas dulce hasta lo mas amargo y formaron parte importante de mi reeducacion. Mi hermana es otro pedo. Esta loca, tiene el caracter de mi madre, vive ensimismada en el futbol americano de sus hijos y se encarga, en todo lo posible, de cuidar a mis papas. La amo, no porque tenga que amarla, sino porque me ha demostrado con hechos de que se trata ser un hermano.

Mis dos hermanos mas grandes no llevan el mismo apellido que yo. Sin embargo, mi papa me enseño que eran mis hermanos, aunque no sean sus hijos. Recuerdo que una navidad, mi papa estaba sentado llorando en la ventana esperando al mas grande, Juan, diciendo "es mi gallo, no me puede faltar hoy". No recuerdo si llego o no, tengo muchos recuerdos bloqueados desde que, no se bien por que, no me hablan. Ninguno de los dos. En esos tiempos me preocupaba enamorarme de una mujer que me correspondiera. Entonces vino Roman. ¡Ah, como nos quisimos! Eramos muy pequeños.

Amo a mi familia.

Desconozco que le paso a mi familia, pero la amo. Ahora mismo es demasiado tarde para pensar en que algun dia vamos a volver a juntarnos un 24 de Diciembre, sin comer todo el dia, para llegar a casa de mi mama a comer caldo de camaron, romeritos, spaguetti y pavo. Han pasado cosas tan fuertes que jamas permitirian que nos vieramos todos juntos enun mismo lugar.

Cuando tenga que hablar en los funerales de mis padres, seguro los voy a mencionar a ellos y a sus familias. Seguro voy a decir cuanto los extraño y como no entendi que paso. Seguro voy a llorar al hacerlo. Mis padres han perdido las ganas, estan cansados y no se soportan el uno al otro, aunque siguen viviendo bajo el mismo techo, son vecinos de cuarto y punto. Justo hace unas horas, mi madre me contaba que ya no entiende que hace aqui y, llorando, me dijo "ellos no me hacen en el mundo y a mi no me deja de doler", en ese momento senti unas horribles ganas de llorar, que contuve para no romperme frente a ella.

En fin... me encantaria, si llegaron hasta este punto leyendo, que leyeran un par de cosas:

  • Cuando Jorge, el hijo de Juan, llamo a la casa para hablar con mi madre y yo conteste, no hice una sola groseria, al contrario, yo lo alente para que llamara a su abuela. Tampoco lloro junto con mi madre por el telefono, son mentiras. Se rieron, platicaron y el niño visito a mi madre desde ese dia, de vez en cuando.
  • Cuando Yael, el hijo de Jorge, se fue a vivir a casa de mis papas, lo paso de rechupete. Y extrañaba a su familia. Locos que lo trataban con la punta del pie, que le enseñaron la forma adecuada para suicidarse sin fallar el dia que lo intento sin exito, que le hicieron creer que "estorbar" era su cualidad mas grande y que su nombre era "Pendejo". Pero no dejo de sufrir porque extrañaba a su familia.
  • Cuando yo deje de vivir con mis padres, no fue, como cuentan, porque "no soportaba a mi mama", fue porque tenia ya 24 años y necesitaba crecer y tener un espacio propio y no estorbarles a ellos y seguir viviendo a sus costillas. Razonar, se llama.
  • El "tipo ese", como su padre le llama al mio, que contestaba el telefono cuando el abandono a mi madre y le llamaba para buscarla, estaba dandoles de tragar a ustedes. No, no fue nuestro abuelo, el se ocupaba de cosas como regalos navideños, de cumpleaños y una que otra partida de madre a nuestra madre.
  • Cuando se dijo que Juan habia ido a la carcel, no fue una invencion para alejar viejos amores que no le convenian. Estuvo en la carcel exactamente 13 dias mientras habia una averiguacion, que resulto en una absolucion porque mis padres hablaron con Felipe y Gracia, no porque no fuera culpable.

Cuando hablen de "las viejas chismosas y el viejito que les hacia caras a sus hijos", acuerdense quien cuido a sus mujeres, a sus hijos, quien los educo y los saco adelante, incluso PINTANDO CASAS y PLANCHANDO ROPA AJENA. Cuando su nueva familia hable de su vieja familia, lavenles la boca con jabon y petroleo antes de decir una palabra. Cuando hablen de cualquiera de "mi lado", persignense.

Y, por lo que mas quieran, no se sientan ofendidos y atacados, no escribo esto con esa intencion, mucho menos con la de que vayan corriendo a hablar con ellos. Pero si pongo en claro un par de puntos y, mas que todo, les informo que no hay mucho tiempo ya, que mi madre esta en el borde, porque ha perdido las ganas de vivir. Me borraron de Facebook como niñas chillonas que se llevan sus Barbies para no jugar con la niña incomoda, pero tienen mi numero celular y mi messenger, si quieren aclarar algo, adelante. Porque si algo de lo que digo en esta carta esta errado, ME ENCANTARIA saberlo, como minimo pa' que me callen el hocico.

Les mando un abrazo, "carnales", los amo y los extraño mucho.

Y mis papas tambien.
Publicar un comentario