12 de marzo de 2012

Nota 4

Anoche, en un sueño, le vi a los ojos y le bese. Con las mismas ganas de siempre pero con una intensidad que no me conocia ni yo mismo.

Me mando un mensaje con tentativas de suicida.

"¡No hagas pendejadas, nada vale la pena para matarse!" me atrevi a decirle.

Despues no supe mucho de ella. Hizo su vida y yo medio hice la mia como pude. Por lo menos parece una vida.

Anoche, en un sueño, un helicoptero paso cerca de aqui. No creo que hayan leido mi señal en la arena ni que hayan visto mi fogata extinguiendose con el frio endemoniado que hace en las noches.

Entre las cosas que he comido, por error, descubri un alucinogeno que me hace escuchar voces. Lo uso cuando me siento solo. Si no haces caso a los mareos y solo te tiras en la arena a ver las estrellas, tu voz empieza a retumbar tanto en tu cabeza, que se transforma en otras voces, voces conocidas... y te diviertes tanto escuchando sus conversaciones que, a veces, pienso que lograria quedarme aqui hasta morir.

Pero extraño mi casa, a mi mujer y mis almohadas.
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