28 de octubre de 2012

Ausente

Hace meses que no escribo algo que valga la pena. Tal vez un año. Mas. O no se. Un niño de no mas de 3 años acaba de pintarme el dedo en la calle. Su papa, que lo llevaba de la mano y vio todo, ni se inmuto. Que cansado que me siento.
Creo que esto es lo que se siente cuando alguien muy cercano se te muere. Supongo. No estan muertos mis hermanos pero tengo tanto sin saber de ellos que, a veces, se me hace este hueco en el pecho que no me permite respirar bien. Y un nudo en la garganta. Y un vacio en el estomago.
He decidido darle vuelta a la vida un par de veces este año y lo he logrado, creo que ahora voy a por mas...
¡Ah, que desesperado que me siento, carajo!
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