Ir al contenido principal

Jorge

Uno a veces no sabe como...

No...

A veces no se como empezar etas cartas. Notas. Catarsis.

Hoy leí algo que hablaba de ti y me dio risa. Y miedo. Y dolor. Y vergüenza. Y pesar.

Debes ser un viejo ya. Y estar muy cansado. La vida no deja factura sin cobrar y ¿que sera de ti, mi hermano?
Ahora que vas a ser abuelo y que no hablas con tu madre. O con tu hija. Que no sabes de tu hermana con la que jugabas de niño. Que no recuerdas a este que te escribe y piensa en ti. Al que lo único que lo detiene para ir a buscarte es el miedo a ser rechazado. El miedo a que cuelgues el teléfono al saber quien llama.

Hace como 3 vidas que no nos vemos y, por si no sabes, te pongo un poco al día:

No me he casado pero tengo una mujer increíble con la que vivo en una casa pequeña que se llama "nuestro hogar". Tengo un hijo hermoso y enorme, 4 meses pasaditos, 8 y tantos kilos y unos ojos de fotocopia a los míos.
No tengo mascotas por que me da cosa conseguirme un gato y que, si alguna vez vuelves, me digas que "esta bonito pero me hubieras hablado para conseguirte uno finísimo". Por que así eres tu.
Todavía sigo renuente a tener un carro y mi bici se descompuso o la deje morir, no sé. Viajo en camiones como siempre.
Mi música evolucionó de un modo muy satisfactorio, ya no suena a hecha en casa y ya no se hace en computadoras. Ahora tengo una banda. Si, con músicos. Si, si suena pocamadre.

Ya cumplí 30 años y ya no me empedo ni me drogo. Ya deje la fiesta y me conseguí un trabajo estable de oficina que paga decente. Da para vivir, pues.

Con todo en marcha y las ganas de seguir luchandole, te comento que termino la preparatoria en septiembre. Por fin. Con todo el gusto.

Creo que no tengo mucho que contarte y tal vez ni te lo este contando por que dudo mucho que lo leas. Pero quería decirte que te extraño. Con todas tus pendejadas y todo tu sarcasmo y pesadez. Que te quiero, hermano. Que ojalá veas a mis padres otra vez. Que ojalá todo te marche y que la vida te sea leve y justa.

Gracias por las enseñanzas.


1 comentario

Entradas populares de este blog

La respuesta correcta:

MUJER BLANCA: Tengo el culo gordo?
TU: No mi amor, como crees?
ELLA: Ay yo pienso que un poquito, pero gracias, te amo.


MUJER NEGRA: Tengo el culo gordo?
TU: Si, mi amor
ELLA: De veras amor? Ay, te amo! Eres lo maximo!

RIESGO AL DAR OTRA RESPUESTA: Llanto, ausencia de sexo, vas a gastar mucho en contentarla y te vas a tardar, e incluso hasta te madrea!

De cumpleaños y esas cosas

Los cumpleaños son, para mi, un suceso digno de trauma. Esto se debe a que según van pasando los años me quedo mas solo.

Demostrado está en el hecho de que, cuando era joven y guapo, me llovían llamadas de felicitación a partir de las 12 de la noche. Llovían. Y nunca entendí eso de las 12 de la noche si yo nací a las 6:25 de la mañana pero en fin, es tu día y el día para los listillos empieza a las 12. En mi último cumpleaños me llamaron mi ex, Alan y mi mamá para decirme algo de viajar a CDMX. No juntos. Alan me llamó para felicitarme, Mónica para quedar y llevarme a Damián y mi mamá para lo del viaje... en fin que, como explicaba, es terrible darte cuenta de esto.

En el lado amable de las cosas, conforme pasan los años también me doy cuenta de que aquello que yo solía llamar “la depresión del mes antes de mi cumpleaños auspiciada por la sensación de ir perdiendo importancia para el resto del mundo” se ha ido reduciendo significativamente, de un mes a 3 semanas, 2 semanas, 1 semana; …

La moneda

El macho-man que "manda en casa" pero pide permiso para salir a su mujer.
El rompe-corazones que coge todos los días con una distinta pero se lanza de un edificio a los 44 por no encontrar el amor.
La feminista que lucha por igualdad de género pero deja al marido por que no puede ser el pilar económico de su casa.

Vernos y voltear la mirada y fingir que nuestros ojos no se comen a besos las piernas del otro.
Estar siempre acompañados y sentirnos tan solos.
Irse a fiestas como jóvenes y tener sueño a la 1.

El doctor del seguro social que te receta algo mas que no sea paracetamol.
El corazón roto pero sonriente que perdona a la que lo rompió sin siquiera despeinarse.
La prostituta que de un día para otro cambia de oficio por uno menos arriesgado.

Decirme que soy el mejor esposo y cambiar la historia dos noches después para pedirme que me vaya.
Decirte que voy a estar bien sin ti y estarme hundiendo por haber roto lo único bueno que he conseguido en la vida.
No decirnos nada al…